Vencí mis nervios por un instante y hablé con él, a pesar de que su penetrante mirada seguía observando mi cuerpo de arriba abajo cómo queriéndo reconocerme o simplemente guardar mi imagen en su mente....O-oye.. ¿Qué haces aquí afuera? Podrías coger gripe o incluso caer un rayo en este árbol..
Sí, mis palabras fueron algo estúpidas y demasiado sencillas, aún así, no pude decirle nada más, esperando su respuesta, impaciente, sin saber si irme de aquél lugar o quedarme, esperándole.
¿Ganas algo diciéndome eso? Sólo me conoces porque soy compañero tuyo, si no ni eso.. ¿Qué más te da lo que me pase?
Me chocó que me dijera eso, bueno, no sé, tampoco sabía cómo iba a reaccionar él, pues no sabía nada de su vida y tal y como ha dicho, somos compañeros de clase, por eso lo conozco..
..L-lo siento, sólo me preocupaba por tí porque no quiero que le pase nada malo a nadie y me pongo en la piel de los demás sin darme cuenta, perdóname..
Bajó del árbol en el que estaba recostado y se acercó a mí, en ningún instante había parado de mirarme a los ojos, era.. Una sensación extraña.
Créeme, si estuvieras poniéndote en mi piel, estarías muerto a estas alturas, no podrías soportarlo..
Al oir estas palabras, desapareció entre la gran tormenta que cada vez era más intensa, o al menos me lo parecía, cada vez notaba un vacío más grande dentro de mi ser.. ¿Sería por las palabras que me dijo antes de irse? ¿Por lo duro que fue? A lo mejor me metí en temas que no tendría que haber tocado sin darme cuenta.. No lo sé, el caso es que ahora tengo cargo de conciencia..
Me dirigí al comedor, pero por el camino encontré a mis amigos, así que fuimos hacía los dormitorios, pues empezaba a hacerse oscuro y no teníamos nada que hacer, bueno sí, organizar todo mi equipaje, pero eso ya era tema aparte, es lo que tiene ser un despistado como yo, dejo las maletas o cualquier cosa por ahí.. Y la pierdo o no me acuerdo de dónde la puse.
Takahiro y yo compartíamos habitación, Megumi se alojaba en el edificio de enfrente, sí, estabamos separados por género, como es habitual vaya, lo que me extrañó fue ver de nuevo esa silueta..Esta vez, dibujando a través de la ventana, a mi parecer estaba dibujando el cielo y parte del patio, pues miraba todo el rato hacia los árboles y farolas, bueno, es algo tonto lo que estoy explicando, pero tampoco es que yo tuviera mucho por hacer, Takahiro seguía ordenando el armario y yo al tener tan poca ropa acabé en un momento, así que decidimos ponernos a charlar mientras jugabamos a juegos de mesa.
Me contó que sus padres se separaron cuando él era muy pequeño, y que, desde entonces vivía con su padre, porque su madre no quería saber nada de ellos dos, decía que no valían para nada, y que su hijo fue un “error”.. Me hizo bastante pena saber eso.. Saber que hay personas que sufren por causas ajenas, por causas las cuales son inocentes..No sé, no me parecía justo.
A diferencia de él, mi vida siempre fue más..”normal” por así decirlo, Un padre ejecutivo, mi madre es ama de casa, la tipica ama de casa que le encanta el cotilleo y charlar con las vecinas pero a pesar de ello siempre te apoya, y mi hermano mayor, un gran ejemplo a seguir, que fue a la mejor universidad del país y ahora tiene un excelente trabajo y mujer.
Supongo que ahora podía hasta envidiarle, tenía la vida hecha y sólo le quedaba disfrutarla..En cambio a mi me esperarían muchas más cosas por vivir y más problemas por contar o resolver.
Se hacía tarde así que después de la cena, volvimos al dormitorio a preparar los cuadernos para el día siguiente y repasar que no nos dejasemos nada por hacer, fuimos a dormir.
Me desperté a media noche para ir al baño, el ambiente era algo.. ¿”aterrador”? No sé, estaba muy oscuro y la tormenta no había cesado aún, intenté encender la luz del baño pero mis esfuerzos fueron en vano, pues “gracias” a la tormenta ésta se había ido..
Cuando salí, en la misma puerta me tropecé con alguien, sí, como podéis imaginar era él, ese chico el cual todavía no me atreví a preguntar su nombre por el hecho de que podía molestarle o responderme tan “secamente” como la primera vez..
P-perdón, la luz no va y no te he visto..
Me aparté y me dirigí hacía mi habitación de nuevo, pero algo me detuvo..
No te vayas..Quédate un momento conmigo, porfavor..
Acepté lo que me “propuso” y estuvimos a la luz de los rayos (Qué irónico, ¿Eh?) hablando..Me pidió perdón por cómo me había hablado anteriormente, pues no quería hacerlo en ese tono, y menos conmigo, porque notaba algo en mí que le confundía, y era que, desde que entró en ese instituto, bueno, desde que iba al colegio, instituto, sitios en general..
Nunca nadie se había acercado a él porque era borde, misterioso, distante, extraño..Mejor dicho, diferente al resto, pues si todo el mundo era activo, él era pasivo..Siempre iba a contracorriente por así decirlo..
Me extrañé por el motivo el cual me decía esas cosas, pues todavía no conocía su nombre, no sabía nada de ese chico de prácticamente 16 años, sin embargo, al escuchar su voz, era como si le conociera de toda la vida, al tratar con él.. Bueno, al escucharle, porque todavía le tengo “cierto respeto” no le tengo mucha confianza pero parece ser que él a mi si, ¿No será posible que sepa cosas de mi, verdad?
Le di las gracias pero me las rechazó, excusandose de que era lo que le parecía, que a lo mejor podía estar equivocado y que era mejor olvidar esa noche..
Antes de irse, me dijo unas últimas palabras..
Mañana te esperaré bajo la lluvia..Tan así como la lluvia oscura y eterna de mi corazón..
0 comentarios:
Publicar un comentario