Ame III

8.15.2009

Y ahí estaba yo, a final de clase buscando una mínima pista sobre lo que me dijo ese chico, pues ese día, no llovía..

Nada, mi búsqueda fue en vano, ni lluvia, ni visibilidad, pues la niebla se había apoderado de todo, incluso parecía que me impulsase hacía ciertos puntos de ese lugar.. No sé, quizás era que también empezaba a oscurecer..

Y cuando ya pretendía irme hacia mi habitación y echarlo todo a perder, se me ocurrió, si, recorrí todas las instalaciones, todas, los baños, el gimnasio, la pista de futbol, el lugar donde le hablé por primera vez.. y nada..

Pero.. ¿Y el hibernadero? Ahí si que no fui para nada..Y si nos ponemos a pensar, si, era obvio, ahí “siempre llovía” los aspersores estaban continuamente en funcionamiento..

En cuanto entré sentí un “halo extraño” sí, noté como si una presencia me observara desde lejos pero no le di mucha importancia, pues en teoría debía hablar con él esa noche y de esta forma saber un poco más sobre su vida o sobre si me conoce de algo..

El lugar era bastante amplio por lo que estuve dando vueltas un rato observando flores hortalizas y más..Me fijé en una mesa de metal blanco la cual sostenía dos objetos, una carta.. Y una rosa azul prácticamente marchita..

Decidí leer la carta aunque no ponía nada, era una carta hecha a mano por lo visto, de un papel oscuro, un negro azulado precioso..Por dentro escrita con tinta blanca..Curioso, era la primera vez que veía ese “tipo de tinta”..

Ante todo, decirte que lo siento, no he podido esperarte más porque tenía que cumplir unos asuntos urgentes, de lo contrario no seguiría con vida..

Te había traído una de las rosas que cosecho como regalo y agradecimiento de que vinieras porque es extraño que a un desconocido le digas que venga a cierto sitio al día siguiente y venga..

Pero como puedes ver, ya debe estar casi marchita..Tan sólo eso, quería decirte que necesito verte..No me preguntes por qué, porque ni yo mismo lo sé..

Sólo sé que desde el primer instante en que escuché tu voz, tu suave y cálida voz preocupándose lo más mínimo por mi, mi vida empezó a ser distinta..Reavivaste mi corazón muerto..


Mi propio corazón ahora fue el que dio un vuelco, era una carta muy extraña, bastante, parecía incluso que se hubiera enamorado de mí, pero eso era obvio que no podía pasar, pues ambos eramos chicos..

Pero me hizo pensar.. ¿Tan mal le ha tratado la sociedad a este chico como para que me agradezca unas simples palabras?

Creía que no había personas tan sumamente infelices en este mundo, pensaba que en mayor o menor cantidad, pero todos eramos felices con algo, una persona, un objeto, aficiones.. Pero en su caso, se ve que no..

Me entristeció mucho darme cuenta de eso, y fue en ese instante en el que quise saberlo todo de él, sí, quería ayudarle fuere como fuere, no me gustaba ver personas tristes y sin motivación por nada..Aunque yo fuese un simple patoso que siempre lo jodía todo cuando intentaba hacer algo bien..

Cogí la carta y la rosa marchita empapada por mis lágrimas y me los llevé conmigo a mi habitación.. Lo único que recuerdo después es que me dormí con ambos sobre mi pecho..

..Envuelto en un mar de lágrimas completamente saladas..

0 comentarios: